Esta tarta de arándanos combina una base fina de mantequilla y almendra con un relleno cremoso de queso, nata, leche y un toque de limón. Primero se prepara una masa tipo quebrada que se deja reposar en la nevera y se hornea junto con el relleno. Los arándanos se reparten entre la base y la superficie, de modo que cada porción tiene fruta tanto dentro como encima. Después del horneado, el reposo en frío en la nevera ayuda a que la crema se asiente y que el corte quede limpio, perfecta para servir como postre elegante o merienda especial.
Ingredientes
- 70 g de mantequilla
- 20 g de harina
- 45 g de azúcar glas
- 25 g de harina de almendra
- sal
- 1 huevo
- Para el relleno:
- 200 g de queso crema
- 40 g de azúcar
- 80 ml de nata para montar
- 20 ml de leche
- 15 g de harina
- 1 huevo
- 1 yema de huevo
- 10 ml de zumo de limón
- arándanos
Por 100g
Modo de preparación
- Corta la mantequilla en cubos, añade sal y el azúcar glas y bate bien con una batidora.
- Añade la harina de almendra y el huevo y vuelve a batir.
- Añade la harina de trigo tamizada, mezcla bien y mete la masa en la nevera durante al menos 1 hora.
- Saca la masa fría de la nevera, estírala hasta un grosor de unos 3 mm, colócala en un molde, presiona suavemente con las manos y recorta el exceso. Pincha la base con un tenedor para que no se hinche durante el horneado. Mete el molde en la nevera 20 minutos.
- Prepara el relleno cremoso. Añade el azúcar al queso crema a temperatura ambiente y bate bien con una batidora.
- Añade la nata y la leche, la harina tamizada, el huevo, la yema y el zumo de limón, uno a uno. Mezcla bien después de añadir cada ingrediente.
- Pasa la mezcla cremosa por un colador.
- Coloca la mitad de los arándanos frescos sobre la base de masa ya fría y cúbrelos con el relleno cremoso. Pon el resto de los frutos por encima.
- Hornea en el horno precalentado a 180 °C durante 35 minutos. Deja que la tarta se enfríe, desmóldala y métela en la nevera durante 2 horas. Corta en porciones y sirve.
Una tarta de arándanos con dos texturas
Esta receta reúne una base de masa quebrada crujiente y un relleno interior suave. El contraste entre la mantequilla aromática y la crema de queso con arándanos hace que cada bocado sea equilibrado y agradable.
Preparar la base de mantequilla y almendra
La base se elabora batiendo mantequilla con azúcar glas, sal, harina de almendra, huevo y harina de trigo. El reposo en la nevera ayuda a que la masa se compacte y sea más fácil de extender sin romperse.