Corta la mantequilla en cubos, añade sal y el azúcar glas y bate bien con una batidora.
Añade la harina de almendra y el huevo y vuelve a batir.
Añade la harina de trigo tamizada, mezcla bien y mete la masa en la nevera durante al menos 1 hora.
Saca la masa fría de la nevera, estírala hasta un grosor de unos 3 mm, colócala en un molde, presiona suavemente con las manos y recorta el exceso. Pincha la base con un tenedor para que no se hinche durante el horneado. Mete el molde en la nevera 20 minutos.
Prepara el relleno cremoso. Añade el azúcar al queso crema a temperatura ambiente y bate bien con una batidora.
Añade la nata y la leche, la harina tamizada, el huevo, la yema y el zumo de limón, uno a uno. Mezcla bien después de añadir cada ingrediente.
Pasa la mezcla cremosa por un colador.
Coloca la mitad de los arándanos frescos sobre la base de masa ya fría y cúbrelos con el relleno cremoso. Pon el resto de los frutos por encima.
Hornea en el horno precalentado a 180 °C durante 35 minutos. Deja que la tarta se enfríe, desmóldala y métela en la nevera durante 2 horas. Corta en porciones y sirve.