Estas magdalenas de plátano y chocolate son un postre sencillo y muy aromático, perfecto para aprovechar plátanos maduros. La masa se prepara en pocos minutos mezclando huevos, azúcar, vainilla, aceite, harina, levadura, canela y trocitos de chocolate. El resultado son unos bocados esponjosos, con interior húmedo y un sabor intenso a plátano y chocolate. Son ideales para el desayuno, la merienda o para acompañar un café cuando quieres algo dulce y casero sin complicaciones.
Ingredientes
- 3 plátanos
- 2 huevos
- 70 g de azúcar
- 20 g de azúcar vainillado
- 100 ml de aceite
- Canela
- 240 g de harina
- 1 cucharadita de levadura en polvo
- 40 g de chocolate
Por 100g
Modo de preparación
- Batir tres huevos pequeños (o dos grandes) con los 70 g de azúcar y los 20 g de azúcar vainillado a velocidad alta de batidora hasta que la mezcla quede esponjosa y ligera.
- Añadir luego una pizca de canela, una cucharadita de levadura en polvo, 40 g de chocolate con leche en cubitos (o chocolate negro) y 240 g de harina. Mezclar todo con una cuchara hasta que los ingredientes se integren.
- En un bol aparte, triturar 3 plátanos maduros con un tenedor, verter 100 ml de aceite y mezclar unos segundos.
- Añadir los plátanos triturados a la masa y mezclar con una cuchara o unas varillas hasta que los ingredientes se combinen.
- Verter la mezcla en moldes para magdalenas (se recomiendan los de silicona). Poner una cucharada colmada de masa en cada molde (la masa debe llegar aproximadamente a 3/4 de la altura del molde o cápsula). Añadir, de forma opcional, trocitos de chocolate por encima de cada magdalena.
- Hornear durante 22–25 minutos a 180 °C.
Por qué usar plátanos maduros
Los plátanos maduros aportan dulzor natural y una textura húmeda a las magdalenas, sin necesidad de usar demasiado azúcar adicional. Además, son una forma ideal de aprovechar la fruta que ya no está perfecta para comer fresca.
Mezcla de huevos, azúcar y vainilla
Batir bien los huevos con el azúcar y el azúcar vainillado ayuda a incorporar aire en la masa y conseguir unas magdalenas más esponjosas. Es importante batir a velocidad alta hasta que la mezcla cambie de color y de volumen.