Esta sopa de champiñones con pollo y queso fundido es un primer plato perfecto para los días más frescos. Se prepara en una sola olla, con ingredientes simples como pechuga de pollo, champiñones, patata, cebolla, zanahoria y un poco de salsa de tomate. Primero se sofríen las verduras y el pollo con aceite de oliva y condimentos, luego se cuece todo con agua hasta que las patatas estén tiernas. Al final se añade el queso fundido o crema de queso, que se derrite en la sopa y le da una textura agradable y un sabor más intenso sin complicar la receta.
Ingredientes
- 250 g de champiñones
- 150 g de pechuga de pollo
- 150 g de patata
- ½ cebolla
- ½ zanahoria
- 2 cucharadas de salsa de tomate
- 100 g de queso fundido
- Aceite de oliva para freír
- Sal, pimienta y condimentos
Por 100g
Modo de preparación
- En una olla, añadir la cebolla cortada en cubitos y la zanahoria rallada.
- Añadir los champiñones picados finos (yo he usado champiñones).
- Añadir la pechuga de pollo cortada en cubitos.
- Añadir la salsa de tomate.
- Verter un poco de aceite de oliva y sofreír los ingredientes a fuego lento durante 7–10 minutos. Espolvorear sal, pimienta molida y otros condimentos al gusto, por ejemplo pimentón, tomillo o hierbas italianas.
- Añadir las patatas cortadas en cubitos.
- Verter agua en la olla y cocer la sopa durante 25 minutos.
- Al final, añadir el queso fundido o crema de queso.
- Remover hasta que el queso se disuelva y luego apagar el fuego.
- La sopa de champiñones con pollo y queso está lista. ¡Buen provecho!
Ingredientes principales de la sopa
Esta sopa combina champiñones, pechuga de pollo, patata, cebolla y zanahoria, además de un poco de salsa de tomate y queso fundido. Todos son ingredientes económicos y fáciles de encontrar, lo que hace que la receta sea perfecta para el día a día.
Cocción de la sopa a fuego lento
La sopa se cuece a fuego medio–bajo durante unos 25 minutos, tiempo suficiente para que las verduras se ablanden y el pollo quede completamente cocido. Es importante mantener un hervor suave para que los ingredientes no se deshagan en exceso.