Estos muslos de pollo al horno con ajo son una receta tradicional, muy aromática y fácil de preparar. La carne se marina con aceite vegetal, salsa de soja, mayonesa, ajo y una buena cantidad de hierbas y condimentos, lo que aporta un sabor intenso y agradable. Tras el reposo en la marinada, las piezas se hornean hasta que la superficie queda dorada y crujiente, mientras el interior permanece jugoso. Es un plato versátil, perfecto tanto para una comida festiva como para una cena sencilla en familia.
Ingredientes
- 2 piezas de muslo de pollo
- Aceite vegetal
- 1 cucharada de salsa de soja
- Sal
- 3 dientes de ajo
- Un buen puñado de hierbas frescas (verde picado)
- Cualquier condimento para carne
- 2 cucharadas de mayonesa
Por 100g
Modo de preparación
- Colocar los muslos de pollo descongelados en un bol hondo y rociarlos con aceite vegetal. Si lo deseas, añade sal, salsa de soja, mayonesa y condimentos para pollo o carne.
- Picar finamente las hierbas y el ajo y añadirlos a los muslos de pollo. Mezclar todo bien para que la carne empiece a impregnarse de los condimentos y del aroma de ajo y hierbas. Dejar los muslos a marinar aproximadamente una hora.
- Colocar la carne de pollo en una bandeja de horno, verter un poco de agua y llevar al horno precalentado a 200 °C durante 50 minutos.
- Después de este tiempo, el pollo estará hecho y cubierto con una corteza crujiente. Puedes servir la carne con ensalada de verduras, arroz cocido o patatas trituradas.
Muslos de pollo marinados con ajo
En esta receta los muslos de pollo se marinan con ajo, hierbas, salsa de soja, mayonesa y condimentos para carne, lo que les da un sabor intenso y aromático. La marinada hace que la carne quede más jugosa y bien sazonada después del horneado.
Preparación de la marinada paso a paso
Primero se colocan los muslos descongelados en un bol hondo y se rocían con aceite vegetal. Después se añade sal, salsa de soja, mayonesa y las especias para pollo o carne, creando la base de la marinada.
Horneado a temperatura alta
Los muslos se hornean en una bandeja con un poco de agua, en el horno precalentado a 200 °C durante unos 50 minutos. La temperatura relativamente alta ayuda a que la piel se dore bien y se forme una corteza apetecible.
Textura crujiente por fuera y jugosa por dentro
Tras el horneado, el pollo queda recubierto con una corteza crujiente, mientras que el interior se mantiene tierno y jugoso. Esta combinación de texturas convierte la receta en una opción muy agradable para los amantes del pollo al horno.