La lasaña de salmón noruego con salsa de nata y queso feta es una alternativa original a la lasaña de carne tradicional. El salmón aporta un sabor suave y elegante, mientras que el aguacate y el tomate añaden frescura y jugosidad entre las capas de pasta. La salsa cremosa de feta y nata envuelve todos los ingredientes y hace que la lasaña quede muy tierna y agradable al cortar. Es un plato perfecto para una comida familiar de domingo o para una cena con invitados.
Ingredientes
- 500 g de salmón noruego
- 200 g de queso feta
- 300 g de nata (crema) al 20%
- Láminas de lasaña
- 20 g de mantequilla
- 4 tomates
- 3 aguacates
- Sal y pimienta
Por 100g
Modo de preparación
- Precalienta el horno a 180 °C.
- Pela los aguacates y córtalos. Luego corta también los tomates y el lomo de salmón en tiras finas.
- Bate el queso feta con la nata en una batidora o tritúralos bien con un tenedor, y añade sal y pimienta.
- Cuece las láminas de lasaña en agua hirviendo durante tres minutos, luego sácalas y déjalas escurrir y secar.
- Unta el molde de horno con mantequilla y monta las capas en este orden: láminas de lasaña, tomate, salmón, aguacate, láminas de lasaña. Espolvorea generosamente cada capa con la salsa, sal y pimienta al gusto. La última capa debe ser de láminas de lasaña, que también se cubren por encima con la salsa.
- Hornea la lasaña en el horno durante unos 20 minutos.
Qué hace especial esta lasaña de salmón
El uso de salmón noruego en lugar de carne picada convierte esta lasaña en un plato más ligero y refinado. La combinación con una salsa blanca cremosa de nata y queso feta crea un sabor suave, ligeramente salado y muy aromático. Además, la presencia de tomate y aguacate aporta un toque fresco poco habitual en lasañas clásicas.
Preparación del salmón, tomate y aguacate para las capas
Cortar el salmón en tiras finas ayuda a que se cocine rápido y de forma uniforme dentro del horno. El tomate, también en rodajas o tiras, suelta algo de jugo que mantiene la pasta húmeda. El aguacate, añadido en lonchas, aporta una textura untuosa y delicada que combina muy bien con el pescado y la salsa cremosa.
Horneado perfecto: tiempo y textura final
Un horneado de unos 20 minutos a 180 °C basta para que el salmón se cocine y la pasta termine de ablandarse. La superficie no necesita quedar demasiado dorada, ya que la salsa no lleva queso rallado por encima en exceso. Al sacar la lasaña del horno, conviene dejarla reposar unos minutos para que se asiente y sea más fácil de cortar.
Sugerencias de presentación y acompañamientos
Esta lasaña de salmón se puede servir en porciones cuadradas, idealmente sobre platos calientes para mantener la textura cremosa. Acompaña muy bien con una ensalada verde sencilla o con verduras al vapor para completar el plato. Un vino blanco suave o un agua con rodajas de limón combinan muy bien con sus sabores marinos y lácteos.