Estos espaguetis con albóndigas de pollo en salsa de tomate al horno son un plato completo, sabroso y muy fácil de preparar. La pasta queda bien ligada con la salsa, las albóndigas se mantienen jugosas y el queso gratinado aporta un acabado dorado irresistible. Es una receta perfecta para el día a día, que gusta tanto a niños como a adultos y se sirve directamente en la mesa en la misma fuente.
Ingredientes
- 400 g carne picada de pollo
- 300 g tomate
- 250 g espaguetis
- 50 g queso duro rallado (tipo parmesano o similar)
- Sal al gusto
- 10 g hierbas provenzales
Por 100g
Modo de preparación
- Lava los tomates y escáldalos en agua hirviendo durante unos segundos; después retira la piel y tritúralos con una batidora o un molinillo hasta obtener un puré fino.
- Añade sal y condimentos al gusto a la carne picada de pollo y forma con las manos húmedas albóndigas pequeñas y del mismo tamaño.
- Hierve los espaguetis hasta que estén al dente, escúrrelos en un colador y déjalos enfriar un poco.
- Coloca los espaguetis en una fuente apta para horno y reparte por encima las albóndigas de pollo.
- Vierte el puré de tomate sobre los espaguetis con albóndigas, distribuyéndolo de manera uniforme para que todo quede bien cubierto.
- Espolvorea el queso rallado por encima, tapa la fuente con papel de aluminio y hornea durante 20 minutos.
- Al final de la cocción retira el papel de aluminio y hornea 5‑7 minutos más para que el queso se gratine ligeramente.
- Las espaguetis con albóndigas ya listas se pueden servir por raciones en los platos y acompañar con cualquier tipo de verdura o hojas verdes. Buen provecho.
Qué ingredientes necesitamos para unos espaguetis con albóndigas perfectos
Para esta receta solo necesitas carne picada de pollo para las albóndigas, tomates maduros para preparar la salsa, espaguetis, un buen queso duro rallado, sal y una mezcla de hierbas provenzales que aportarán aroma y sabor mediterráneo al conjunto.
Cómo preparar una salsa de tomate casera rápida
La salsa se prepara escaldando los tomates en agua hirviendo unos segundos para quitarles fácilmente la piel y después triturándolos hasta conseguir un puré fino, obteniendo así una base de tomate fresca y ligera que impregnará la pasta y las albóndigas durante el horneado.
Formación de las albóndigas de pollo jugosas
La carne picada de pollo se sazona con sal y especias al gusto y se moldea con las manos ligeramente humedecidas para formar albóndigas pequeñas y regulares, lo que asegura que se cocinen de manera uniforme y queden tiernas por dentro sin resecarse.