Lava los tomates y escáldalos en agua hirviendo durante unos segundos; después retira la piel y tritúralos con una batidora o un molinillo hasta obtener un puré fino.
Añade sal y condimentos al gusto a la carne picada de pollo y forma con las manos húmedas albóndigas pequeñas y del mismo tamaño.
Hierve los espaguetis hasta que estén al dente, escúrrelos en un colador y déjalos enfriar un poco.
Coloca los espaguetis en una fuente apta para horno y reparte por encima las albóndigas de pollo.
Vierte el puré de tomate sobre los espaguetis con albóndigas, distribuyéndolo de manera uniforme para que todo quede bien cubierto.
Espolvorea el queso rallado por encima, tapa la fuente con papel de aluminio y hornea durante 20 minutos.
Al final de la cocción retira el papel de aluminio y hornea 5‑7 minutos más para que el queso se gratine ligeramente.
Las espaguetis con albóndigas ya listas se pueden servir por raciones en los platos y acompañar con cualquier tipo de verdura o hojas verdes. Buen provecho.