Esta cazuela de brócoli y coliflor con pollo al horno es una excelente opción cuando quieres algo saludable, completo y fácil de preparar. Solo tienes que colocar las verduras y el pollo en una fuente, preparar rápidamente una mezcla de nata, queso y huevo y llevarla al horno. En poco tiempo obtienes un plato cremoso, gratinado y muy sabroso, ideal para servir como comida principal en casa.
Ingredientes
- 200 g de brócoli
- 200 g de coliflor
- 350 g de pechuga de pollo
- 500 g de nata agria 15%
- 150 g de queso rallado (tipo semicurado o para gratinar)
- 1 huevo
- Sal al gusto
Por 100g
Modo de preparación
- Coloca el brócoli lavado en una fuente apta para horno.
- Añade la coliflor lavada.
- Lava y corta la pechuga de pollo en trozos y agrégala a la fuente.
- En un recipiente aparte, añade la nata.
- Ralla el queso con un rallador grueso y añádelo a la nata.
- Incorpora el huevo y un poco de sal.
- Mezcla todo con una cuchara hasta obtener una salsa homogénea.
- Vierte esta mezcla sobre el contenido de la fuente.
- Reparte la salsa de forma uniforme por toda la superficie.
- Hornea a 180 °C durante 35–40 minutos.
- Corta en porciones y sirve este plato sabroso y saludable.
Por qué esta cazuela de brócoli, coliflor y pollo es equilibrada
En un solo plato se combinan proteínas magras de la pechuga de pollo con verduras ricas en fibra como el brócoli y la coliflor. La salsa de nata y queso aporta cremosidad y hace que las verduras sean más apetecibles incluso para quienes no son muy amantes de ellas. Es una forma práctica de servir una comida completa sin necesidad de muchos acompañamientos.
Preparación rápida con pocos ingredientes
La receta se basa en ingredientes sencillos: solo verduras, pollo, nata, queso, huevo y sal. No requiere técnicas complicadas ni pasos largos, basta con mezclar y hornear. Esto la convierte en una opción perfecta para días ocupados en los que quieres cocinar algo casero sin pasar mucho tiempo en la cocina.
Tiempo y temperatura de horneado ideales
Hornear la cazuela a 180 °C durante unos 35–40 minutos permite que el pollo se cocine por completo y las verduras queden tiernas. La superficie debe quedar ligeramente dorada y burbujeante, señal de que la salsa se ha gratinado. Si quieres más color, puedes subir un poco la temperatura los últimos minutos o usar el gratinador.