Para la base: tritura las galletas en una batidora y derrite la mantequilla en el microondas o en un cazo, luego añádela a las galletas trituradas. Mezcla.
Cuando las galletas hayan absorbido la mantequilla, pasa la mezcla a un molde redondo de 22 cm y nivela con la ayuda de un vaso, tanto en la base como en los laterales del molde. Mete el molde en la nevera.
Para el relleno: en un bol mezcla el queso crema y el azúcar glas.
Añade la nata, los huevos y la smântână. Mezcla.
Luego añade el zumo de limón y el almidón. Mezcla.
Saca el molde de la nevera y vierte el relleno. Hornea en el horno precalentado a 110 °C durante 1–1,5 horas.
En la parte inferior del horno coloca un molde con agua.
Cuando el cheesecake esté listo, déjalo enfriar durante dos horas y después ponlo en la nevera durante 5–6 horas. Decora con arándanos como quieras.