Lava y seca bien la carne de cerdo. Córtala en trozos pequeños. Espolvorea con tus especias favoritas y deja marinar de 15 a 20 minutos.
Pela las patatas, lávalas y córtalas en rodajas.
Corta el queso en cubitos pequeños.
Coloca en el fondo de las cazuelitas la carne de cerdo y la cebolla cortada en medias lunas.
Añade por encima los cubitos de queso.
Cubre con las rodajas de patata hasta llenar aproximadamente dos tercios de la cazuela.
Rellena con agua hasta que las patatas queden ligeramente cubiertas por el líquido. También puedes usar caldo o leche diluida.
Añade sal al gusto y reparte por encima la crema agria o, si prefieres, un poco de mayonesa.
Tapa las cazuelitas y llévalas al horno precalentado a 180 °C. Hornea de 50 a 60 minutos, hasta que la carne y las patatas estén tiernas.
El plato, rápido y muy sabroso, ya está listo para servir.
A veces utilizo masa junto con las tapas de barro: la preparo en casa o compro masa de levadura ya hecha. Estiro círculos un poco más grandes que la boca de las cazuelas y los sello bien como tapa.
Las patatas se pueden servir con o sin caldo, directamente en la cazuela o en un plato aparte. Acompaña con crema agria, kétchup, otras salsas y hierbas frescas picadas. No se tarda mucho en preparar y el resultado siempre es muy agradable.