Primero, enjuaga bien los muslos de pollo y retira el exceso de piel, sobre todo la que se acumula alrededor del hueso, ya que puede quedar dura al masticar. Luego sala generosamente los muslos por todos los lados y déjalos reposar en la sal durante media hora.
Mezcla el jengibre molido, el cilantro y el condimento especial para pollo (puedes usar una mezcla comprada que se adapte a tu gusto).
Pela y pica el ajo. Puedes usar un rallador fino o un prensador de ajos. Algunas personas prefieren picarlo muy pequeño o aplastarlo con la hoja del cuchillo. Añade el ajo a la mezcla de especias y remueve.
Unta cuidadosamente los muslos de pollo con la mezcla resultante, cubriéndolos por todos los lados.
Algunas personas añaden una pequeña cantidad de miel para conseguir una corteza más crujiente. Corta la naranja en 2 mitades. Exprime el zumo de una mitad sobre los muslos marinados. Mezcla todo bien y deja marinar aproximadamente 30 minutos.
Corta la media naranja restante en rodajas grandes; las necesitarás para el horneado del pollo.
Vierte un poco de aceite de oliva en la bandeja de horno y unta el fondo y las paredes del molde. Coloca los muslos de pollo como se ve en la foto y reparte las rodajas de naranja entre ellos.
Precalienta el horno a 190-200 °C y hornea el pollo durante unos 40 minutos. A mitad de la cocción, da la vuelta a los muslos con cuidado para que queden más jugosos. Para asegurarte de que el pollo tenga una corteza dorada bonita, déjalo en el horno otros 5–10 minutos adicionales.