La tarta Bounty con coco rallado es el postre ideal para los amantes del coco y el chocolate. Un bizcocho de cacao ligero sirve de base para un ganache cremoso de coco que recuerda al relleno de las clásicas barritas Bounty. La tarta se termina con una capa de chocolate brillante que la hace aún más irresistible. Es un dulce exótico, elegante y perfecto para aniversarios, fiestas o cualquier momento en el que quieras sorprender con algo especial.
Ingredientes
- Bizcocho de chocolate:
- 125 g de harina
- ¾ de cucharadita de bicarbonato
- ½ cucharadita de sal
- 28 g de cacao
- 150 g de azúcar
- 1 huevo
- 30 g de mantequilla
- 30 g de aceite vegetal
- ½ cucharadita de vainilla
- 140 ml de leche
- ½ cucharadita de vinagre
- Ganache de coco y relleno:
- 100 g de chocolate
- 40 g de nata (crema para montar)
- 40 ml de leche de coco
- 80 g de coco rallado
- Pasta de coco (opcional, para intensificar el sabor)
Por 100g
Modo de preparación
- Primero preparamos el ganache de coco. Pica el chocolate y ponlo en un bol resistente al calor.
- Calienta la nata líquida hasta casi el punto de ebullición (sin que llegue a hervir) y viértela sobre el chocolate. Añade inmediatamente la leche de coco.
- Deja reposar 1–2 minutos sin mezclar y luego remueve desde el centro hacia los bordes, con movimientos suaves, hasta que el chocolate se derrita por completo y obtengas una crema lisa y brillante. Si quedan trocitos de chocolate, calienta 20–30 segundos en el microondas y mezcla de nuevo.
- Cuando el ganache esté completamente homogéneo, incorpora el coco rallado y, si tienes, un poco de pasta de coco para un aroma más intenso. Cubre el ganache “a contacto” con film transparente (el film debe tocar la superficie de la crema) y deja a temperatura ambiente o en la nevera hasta que se estabilice y adquiera una consistencia cremosa.
- Para el bizcocho de chocolate, bate los huevos con el azúcar hasta que tripliquen su volumen y se vuelvan más claros. Añade poco a poco la mantequilla fundida y el aceite vegetal, mezclando a velocidad baja solo hasta integrar.
- Sigue batiendo a baja velocidad lo justo para que la mezcla de huevos, mantequilla y aceite quede homogénea.
- En un bol aparte mezcla los ingredientes secos: harina, bicarbonato, sal y cacao tamizado. Añade esta mezcla seca sobre la preparación de huevos en 2–3 tandas, mezclando suavemente con una espátula o a velocidad mínima, solo hasta que no queden restos visibles de harina.
- Vierte la leche, la vainilla y el vinagre, mezclando de forma continua pero delicada para que la masa se mantenga aireada y sin grumos. No mezcles en exceso para no perder volumen.
- Forra dos moldes desmontables o un aro de tarta con papel de horno en la base, reparte la masa a partes iguales y alisa ligeramente la superficie. Hornea a 180 °C en horno precalentado hasta que los bizcochos superen la prueba del palillo y recuperen la forma al presionarlos suavemente.
- Después del horneado, deja que los bizcochos se enfríen en los moldes, luego sácalos, envuélvelos bien en film transparente y refrigéralos al menos 2 horas, idealmente toda la noche, para que se asienten y se puedan cortar mejor.
- Para el montaje, si quieres una tarta más jugosa, prepara un almíbar sencillo de azúcar con vainilla y humedece ligeramente los bizcochos fríos; si prefieres una textura de bizcocho de chocolate más clásica, puedes saltarte este paso.
- Monta la tarta dentro de un aro ajustable o un molde desmontable: coloca el primer bizcocho, extiende por encima una capa uniforme de ganache de coco y coloca el segundo bizcocho encima, presionando ligeramente. Lleva la tarta a la nevera al menos 4 horas, hasta que el ganache se endurezca y la tarta quede bien firme.
- Retira con cuidado el aro, nivela los bordes si es necesario y decora la tarta con chocolate fundido. Para conseguir un bonito brillo, añade al chocolate derretido una pequeña cantidad de aceite vegetal neutro (por ejemplo, aceite de pepitas de uva) y mezcla hasta que esté fluido y brillante, luego viértelo por encima de la tarta.
Qué hace especial a la tarta Bounty de coco y chocolate
La combinación de bizcocho de chocolate jugoso con una crema de coco rica y aromática convierte esta tarta en un postre diferente a las tartas clásicas. El contraste entre el cacao intenso y la dulzura del coco recuerda a las barritas Bounty, pero en formato tarta. Además, la cubierta de chocolate aporta un acabado lujoso y una textura extra al primer bocado.
Cómo conseguir un bizcocho de chocolate húmedo y aireado
Batir bien los huevos con el azúcar hasta que aumenten de volumen es clave para una miga ligera. Incorporar los ingredientes secos tamizados en varias tandas ayuda a evitar grumos y a mantener el aire atrapado en la masa. Añadir la leche, la vainilla y el vinagre al final, mezclando con cuidado, da un bizcocho jugoso que no queda seco tras el horneado.
Preparación del ganache de coco cremoso
Un buen ganache parte de chocolate y nata bien emulsionados, sin grumos ni trozos de chocolate sin fundir. La leche de coco y el coco rallado refuerzan el sabor tropical y aportan una textura suave, con pequeños trocitos de coco en cada bocado. Dejar reposar el ganache hasta que coja cuerpo asegura que el relleno se mantenga estable dentro de la tarta.
Montaje en capas y reposo de la tarta
Montar la tarta dentro de un aro ayuda a que las capas queden rectas y el relleno no se desborde. Un tiempo de reposo en la nevera permite que el ganache se endurezca y que los sabores se integren mejor. Este reposo también facilita obtener cortes limpios, con capas bien definidas de bizcocho y crema de coco.