Este rollo de merengue con frambuesas y pistachos es un postre que conquista a primera vista y al primer bocado. La base de merengue queda crujiente por fuera y suave por dentro, mientras que el relleno de nata y mascarpone aporta cremosidad. Las frambuesas frescas dan un punto ácido y aromático, y el pistacho añade textura y un toque ligeramente salado que equilibra el dulce.
Ingredientes
- 210 g claras de huevo
- 280 g azúcar
- 8 g zumo de limón
- 8 g fécula de maíz (maicena)
- 50 g láminas de almendra
- 200 g nata para montar 33% grasa
- 250 g queso mascarpone
- 80 g azúcar glas
- farambuesas
- pistachos
Por 100g
Modo de preparación
- Para el rollo de merengue, asegúrate de usar claras de huevo a temperatura ambiente. Por lo tanto, saca los huevos del frigorífico con antelación y separa las claras de las yemas.
- Empieza a batir las claras a velocidad media hasta que se vuelvan espumosas y ligeras. En la superficie deberían aparecer pequeñas burbujas. A continuación vierte todo el azúcar sobre las claras. Es importante usar azúcar blanco fino para que se disuelva más rápido, o puedes sustituirlo por azúcar glas. A los pocos minutos de empezar a batir, añade el zumo de limón. En total, batí las claras exactamente 10 minutos desde el momento en que incorporé el azúcar.
- El merengue debe quedar denso pero a la vez aireado. Para comprobarlo, gira el bol: la mezcla no debe deslizarse por las paredes. Añade 2 cucharadas de maicena y bate 1 minuto más, para integrarla de forma uniforme con el resto de la mezcla. Forra una bandeja de horno con papel de hornear y reparte el merengue de manera uniforme sobre toda la superficie.
- Espolvorea generosamente la superficie del merengue con las láminas de almendra.
- Lleva la bandeja al horno precalentado y hornea a 150 ºC durante unos 25‑30 minutos. En la superficie debe formarse una película fina y crujiente de azúcar.
- Saca la bandeja del horno y vuelca la plancha de merengue sobre una esterilla de silicona. Déjala reposar hasta que se enfríe por completo. Mientras tanto, prepara la crema: bate la nata, el mascarpone y el azúcar glas con una batidora durante unos 5‑7 minutos. Cuando la crema esté firme, llévala al frigorífico.
- Cuando la plancha de merengue se haya enfriado por completo, retira con cuidado el papel de hornear.
- Extiende una capa generosa de crema sobre toda la superficie.
- Espolvorea con pistachos picados y coloca una hilera de frutos rojos (por ejemplo, frambuesas) en el centro.
- Con ayuda de la esterilla de silicona, y sin tocar el merengue directamente con las manos, enrolla con cuidado hasta formar un rollo compacto.
- Recorta los extremos del rollo de merengue para igualarlos. Después empieza a decorar: con una manga pastelera forma ondas de crema por la superficie. Termina decorando con frambuesas y pequeñas ramitas de grosellas u otros frutos rojos.
- Deja reposar el rollo de merengue en el frigorífico al menos una hora antes de servir.
Qué ingredientes necesitamos para un rollo de merengue perfecto
Para conseguir un rollo de merengue equilibrado necesitas claras de huevo frescas, azúcar fino, un poco de zumo de limón y maicena para darle estabilidad. Las láminas de almendra aportan un toque crujiente, mientras que la crema se prepara con nata para montar, mascarpone y azúcar glas. Finalmente, las frambuesas y los pistachos completan el contraste de sabores y texturas.
Cómo preparar un merengue estable y aireado
El secreto de un buen merengue es batir las claras a temperatura ambiente y añadir el azúcar poco a poco. El zumo de limón ayuda a estabilizar la mezcla y evita que se baje. Cuando el merengue forma picos firmes y no se mueve al voltear el bol, está listo para extenderlo en la bandeja.
Horneado correcto de la plancha de merengue
La plancha de merengue se hornea a temperatura moderada para que se seque sin quemarse. Al final del horneado debe formarse una capa fina y crujiente en la superficie, mientras que el interior se mantiene tierno. Es importante dejarla enfriar por completo sobre una esterilla de silicona antes de rellenarla para que no se rompa.
Cómo preparar la crema de nata y mascarpone
La crema se prepara batiendo nata bien fría con queso mascarpone y azúcar glas hasta obtener una textura firme. No debes batir en exceso para que la mezcla no se corte. Una vez lista, se guarda en el frigorífico, donde terminará de ganar consistencia y se integrarán los sabores.
Relleno con frambuesas y pistachos para un contraste ideal
Sobre la plancha de merengue fría se extiende una capa generosa de crema. Encima se espolvorean pistachos picados, que aportan un crujiente muy agradable. Las frambuesas frescas o los frutos rojos se colocan en una hilera para que al cortar cada porción tenga fruta en el centro.