Esta pizza con pepinillos encurtidos y salami convierte una base de masa de levadura en algo mucho más interesante gracias a la combinación de sabores ácidos, dulces y ahumados. Los pepinillos aportan un toque agridulce y refrescante, mientras que el maíz y el tomate equilibran la receta con su dulzor natural. El salami cocido‑ahumado y el queso rallado completan la cobertura, creando una pizza muy aromática y saciante. Se prepara con una masa ya hecha o casera, se monta rápidamente y se hornea a alta temperatura para conseguir un resultado apetitoso en poco tiempo.
Ingredientes
- 500 g de masa de levadura para pizza
- 2 tomates
- 4 pepinillos encurtidos
- 3 cucharadas de maíz dulce en conserva
- 3 cucharadas de salsa de tomate
- 200 g de salami cocido‑ahumado
- 150 g de queso rallado tipo semicurado
Por 100g
Modo de preparación
- Puedes preparar tú mismo la masa de levadura siguiendo una receta ya probada. Pero es más fácil y rápido comprar una masa ya preparada y refrigerada. Solo queda estirarla fina al tamaño de la bandeja de horno.
- Después de estirar la masa, úntala generosamente con salsa de tomate. Usa una comprada en la tienda o una hecha en casa si te has preocupado de prepararla en temporada de verano.
- Ralla el queso.
- Ponlo por encima de la salsa, como base bajo el relleno. Encima coloca el tomate cortado en rodajas.
- A continuación, reparte de forma uniforme el maíz en conserva. Coloca también los pepinillos encurtidos cortados en rodajas.
- El último ingrediente es el salami cortado en rodajas. Para añadir más sabor al plato terminado, espolvoréalo con condimentos para pizza. Se pueden comprar en cualquier supermercado.
- Hornea la pizza en la balda superior del horno a 240 °C durante 12–15 minutos. Así quedará muy apetecible.
- Corta la pizza y sírvela a la familia o a los amigos. Ten en cuenta que en esta pizza con salami y verduras no hay ni un gramo de mayonesa.
Una pizza casera con personalidad
Esta pizza se basa en una masa de levadura sencilla, pero el uso de pepinillos encurtidos y salami ahumado le da un carácter muy marcado. Es ideal cuando quieres salir de la clásica pizza de jamón y queso sin complicarte con técnicas difíciles.
Elegir y preparar la masa
Puedes usar masa de pizza casera o una masa fresca refrigerada, según el tiempo que tengas. Lo importante es estirarla fina al tamaño de la bandeja de horno para que se hornee rápido y quede una base agradable.
Horneado rápido a alta temperatura
La pizza se hornea en la parte alta del horno a 240 °C durante unos 12–15 minutos. El resultado es una base bien hecha, queso fundido y una superficie ligeramente dorada, lista para cortar y servir al momento.