Los muslos de pollo en Air Fryer son una solución perfecta cuando quieres algo sabroso pero fácil y más ligero que el pollo frito clásico. Basta con sazonarlos por dentro de la piel con sal, pimienta y pimentón y dejar que la freidora de aire haga el resto. En unos 25 minutos tendrás un pollo dorado, con piel crujiente y carne jugosa, listo para servir con tu guarnición favorita.
Ingredientes
- 2 muslos de pollo
- Sal
- Pimienta
- Pimentón
Por 100g
Modo de preparación
- Lava los muslos de pollo y separa ligeramente la piel para poder espolvorear por dentro sal, pimienta molida y pimentón.
- Vuelve a colocar la piel en su sitio sobre los muslos y pásalos a la Air Fryer, colocándolos sobre un trozo de papel de hornear.
- Programa la Air Fryer a 180 °C durante 25 minutos.
- A mitad del tiempo programado, da la vuelta a los muslos para que se doren bien por ambos lados y continúa la cocción.
- Pasa los muslos a un plato y sírvelos con la guarnición o la ensalada que prefieras; en mi caso, he elegido una ensalada de tomate y pepino.
Ventajas de cocinar muslos de pollo en Air Fryer
La Air Fryer permite obtener un resultado similar al del pollo frito, pero sin necesidad de sumergir la carne en aceite. El aire caliente circula alrededor de los muslos, dorando la piel y manteniendo el interior jugoso. Además, el proceso es más limpio y cómodo que freír en sartén o en freidora tradicional.
Tiempo y temperatura recomendados en la Air Fryer
En esta receta se utilizan 180 °C durante unos 25 minutos, girando los muslos a mitad de la cocción para que se doren por ambos lados. Cada Air Fryer puede variar un poco, así que conviene comprobar el punto de cocción al final del tiempo. El objetivo es conseguir una piel bien dorada y una carne hecha pero todavía jugosa cerca del hueso.
Consejos para conseguir piel crujiente y carne jugosa
Secar bien los muslos con papel de cocina antes de sazonarlos ayuda a que la piel quede más crujiente. No hay que amontonar demasiadas piezas en la cesta de la Air Fryer; es mejor dejar espacio para que el aire circule bien. Darles la vuelta a mitad de la cocción garantiza un dorado uniforme y evita que un lado quede más blando.