Estas magdalenas rápidas con mermelada son la opción perfecta cuando quieres preparar algo dulce sin complicarte. La masa se mezcla en unos minutos y se hornea en menos de 20, de modo que en media hora tienes un postre casero listo. La mermelada aporta pequeños toques de fruta y color, y la textura queda muy esponjosa gracias a la combinación de huevos, mantequilla y levadura. Son ideales para el desayuno, la merienda o para acompañar un café.
Por qué te encantarán estas magdalenas con mermelada
La mermelada integrada en la masa convierte estas magdalenas en un bocado jugoso y aromático sin necesidad de rellenos complicados. La receta es muy flexible y admite casi cualquier tipo de mermelada, desde frutas rojas hasta albaricoque o melocotón. Además, se preparan con ingredientes habituales de despensa, por lo que puedes hacerlas cuando te apetezca algo dulce de última hora.
Ingredientes
- 3 huevos
- 100 g de azúcar
- 2 cucharadas de leche
- 120 g de mantequilla
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 150 g de harina
- ½ cucharadita de levadura química (polvo de hornear)
- 150 g de mermelada (yo he utilizado de cereza)
- Azúcar glas para decorar
Por 100g
Modo de preparación
- En un bol hondo añade los huevos y el azúcar.
- Agrega la leche y mezcla con unas varillas o con la batidora.
- Añade la mantequilla blanda.
- Incorpora la esencia de vainilla y mezcla la masa.
- Agrega la harina y la levadura química.
- Mezcla bien hasta obtener una masa homogénea.
- Añade la mermelada a la masa.
- Mezcla la mermelada con la masa usando una espátula.
- Unta el molde para magdalenas con mantequilla derretida usando una brocha de cocina y colócalo sobre una bandeja plana de horno. Reparte la masa con una cuchara, llenando cada hueco solo hasta 2/3 de su capacidad, porque las magdalenas crecerán al hornearse. Con estas cantidades salen unas 17 magdalenas.
- Hornea las magdalenas a 180 °C durante 18–20 minutos. Al final, espolvoréalas con azúcar glas. ¡Que aproveche!
Consejos para una masa esponjosa y aireada
Batir bien los huevos con el azúcar ayuda a incorporar aire y a que las magdalenas suban mejor en el horno. Es importante que la mantequilla esté blanda para integrarse fácilmente y no dejar grumos. Al añadir la harina con la levadura, mezcla solo hasta que no veas restos secos, para no trabajar en exceso la masa y mantenerla ligera.
Cómo incorporar la mermelada a la receta
En esta versión, la mermelada se mezcla directamente con la masa, creando vetas y pequeños puntos de sabor en cada magdalena. Si quieres que se noten trocitos de fruta, elige una mermelada con algo de textura. Es mejor añadirla al final y mezclar con una espátula, haciendo movimientos suaves, para que no se vuelva demasiado líquida.
Tiempo y temperatura de horneado ideales
Hornear las magdalenas a 180 °C durante unos 18–20 minutos permite que suban y se doren sin secarse. Cada horno es diferente, así que es buena idea comprobar con un palillo: debe salir limpio de masa, aunque pueda mancharse un poco de mermelada. No las hornees demasiado para que se mantengan tiernas por dentro.