Estas albóndigas al horno con piña y queso son una opción perfecta cuando quieres preparar algo fácil pero con un toque especial. La carne picada se mezcla con condimentos sencillos, se moldea en porciones individuales y se cubre con rodajas de piña y queso rallado. En el horno, las albóndigas se cocinan lentamente, quedan jugosas por dentro y el queso se gratina por encima, creando una capa dorada muy apetecible. Es un plato ideal para el almuerzo o la cena, que se sirve con guarniciones sencillas como arroz, patatas o ensalada.
Por qué probar las albóndigas con piña y queso
La piña aporta jugosidad y un ligero toque dulce que equilibra muy bien el sabor de la carne. El queso rallado, al gratinarse, forma una costra dorada que atrapa los jugos y añade un extra de sabor. Es una forma diferente de preparar albóndigas, perfecta para sorprender sin complicarte en la cocina.
Ingredientes
- 400 g de carne picada de pollo o de cerdo
- 6 rodajas de piña
- 80 g de queso para fundir (tipo semicurado)
- 10 g de condimento para carne
- Sal
- 5 ml de aceite (para engrasar la bandeja)
Por 100g
Modo de preparación
- Coloca la carne picada en un recipiente hondo, añade los condimentos y la sal, y mezcla todo muy bien.
- Ralla el queso con un rallador fino.
- Forma albóndigas con la carne picada preparada y colócalas en una bandeja ligeramente engrasada con aceite.
- Coloca una rodaja de piña sobre cada albóndiga.
- Espolvorea generosamente queso rallado por encima de la capa de rodajas de piña.
- Cocina las albóndigas en el horno a 180 °C durante 30 minutos, cubiertas con papel de aluminio. Luego retira el papel y continúa la cocción otros 10–15 minutos, hasta que el queso esté bien gratinado.
- Estas albóndigas apetitosas, horneadas con piña y queso, son perfectas para una cena deliciosa. ¡Buen provecho!
Consejos para unas albóndigas jugosas al horno
Mezcla bien la carne con los condimentos y la sal para que el sabor se reparta de manera uniforme. Procura que las albóndigas tengan un tamaño similar para que se cocinen de forma homogénea. Hornearlas primero cubiertas con papel de aluminio ayuda a que se mantengan tiernas y no se sequen, y el gratinado final sin papel les da el color dorado perfecto.
Cómo servir las albóndigas con piña y queso
Estas albóndigas quedan muy bien acompañadas de arroz blanco, cuscús, puré de patata o unas verduras salteadas. También puedes servirlas con una ensalada fresca para equilibrar el plato. Son ideales tanto para una comida familiar de diario como para una mesa de fiesta, porque se presentan muy bonitas en la bandeja de horno.
FAQ
Qué tipo de carne picada es mejor para estas albóndigas?
Puedes usar carne de pollo, cerdo o una mezcla de ambas. Una carne con algo de grasa ayuda a que las albóndigas queden más jugosas, especialmente cuando se cocinan al horno.
Puedo hacer la receta sin queso?
Puedes omitir el queso si lo prefieres, aunque perderás la costra gratinada. En ese caso, controla el tiempo de horneado para que la carne no se seque y, si quieres, añade un chorrito de aceite por encima antes de hornear.